Las redes sociales que están naciendo en torno al concepto web 2.0 (la web participativa, con contenidos creados por los propios usuarios) pueden tener un propósito bien definido, es decir, tratar una temática concreta y reunir usuarios con intereses similares, o bien ser de usos múltiples y más genéricos. Al fin y al cabo, el concepto red social parte de la base de conectar usuarios y poder conocer gente, siendo luego la historia que escribirá cada uno con quien sea muy diferente dependiendo de la red en cuestión.

Badoo es una de las redes sociales con más potencial de crecimiento
Facebook, por ejemplo, es un ejemplo de red social sin un propósito bien definido, lo que hace que a veces la gente que acaba de llegar no sepa muy bien para que sirve, pero que habilita a los que ya llevan un tiempo para a usarla con todo tipo de propósitos: convocar movilizaciones y campañas, hacer amistades, ligar… lo que sea. Aunque está claro que cuando hablamos del concepto “red social” la inmensa mayoría lo relacionamos con Facebook automáticamente, no pudiendo obviar el peso que tiene en todo el mundo como red de redes.
Pero es obvio que hay alternativas al omnipresente Facebook que tanto lo complementarán como nos ofrecerán herramientas mucho más precisas para nuestros objetivos sociales, además de permitirnos afinar en la búsqueda de personas determinadas.
El caso de la red que nos ocupa es sorprendente. Nació en el año 2006 de la mano del empresario ruso Andreev Andrey y es hoy ya una de las plataformas sociales con más potencial de crecimiento en occidente, y además tiene la oportunidad de convertirse en una de las empresas líderes de Internet en Europa, según The Economist. Nos referimos a Badoo, la ventana de entrada al universo propio de millones de jóvenes en todo el mundo. Vamos, una fiesta en la que seguramente nadie se quede sin bailar bien acompañado.
Badoo, sin tener un objetivo definido estrechamente, es una exitosa red social claramente orientada al mundo de los contactos. En Badoo, los contenidos que priman son principalmente las fotos de uno mismo, que los demás usuarios pueden ir comentando. Dicho así podría parecer un simple Flickr, pero en Badoo las herramientas para comunicarse con otros usuarios tienen mucha más relevancia.
De esta manera, los usuarios de Badoo básicamente acaban siendo gente con ganas, bien de hacer amigos, o bien de encontrar rollo o pareja. Badoo se convierte, pues, una especie de versión 2.0 de las webs de contactos de toda la vida, pero con una importante diferencia: es gratis y todo se presenta de forma transparente, y moderna. Lo que sitúa las webs de pago cerca de la extinción, ya que ¿por qué pagar por algo que puedes tener gratis y de gran calidad?
Lo mejor de Badoo también es que cuenta con gente de todo tipo, de todos los países del mundo, y con intereses, gustos y perfiles muy variados. De todos modos sí que es cierto que lo que más abunda en esta red social es gente teóricamente joven, aproximadamente personas de entre 18 y 40 años, chicos y chicas que quieren encontrar amigos, ligar, tener relaciones, etc. Hay que volver a puntualizar pero que Badoo no es una web de contactos en si como algunos pueden pensar, pero sí que es una herramienta muy buena y eficaz para encontrar mujeres y hombres que estén dispuestos a tener aventuras, conocer gente interesante y afín en tu ciudad o alrededores con las que ir a pasear, compartir una charla divertida frente a una taza de café, pasar una buena velada gastronómica… ¿Y por qué no?… también encontrar tu pareja, el amor de tu vida y acabar viviendo con esa persona perfecta toda tu vida. Puede sonar a cuento de hadas, pero ya a nadie se le escapa que Internet y espacios como Badoo son y serán cada vez más puntos de encuentro de futuros enamorados, pretextos para que surja el amor y se ponga en conexión dos almas compatibles. Y lo que hace unos años era “nos conocímos estudiando juntos, en una fiesta de una amiga, en un partido de fútbol…” será cada vez más “nos conocimos en Badoo”.
Seguir Leyendo: La gran fiesta de Badoo